lunes, 21 de agosto de 2017

“LA BONDAD EN LA GLOBALIZACIÓN”. “EL HABITATISMO EN LA GLOBALIZACIÓN”.




“LA BONDAD EN LA GLOBALIZACIÓN”. “EL HABITATISMO EN LA GLOBALIZACIÓN”. 



Ya llegó el bien, las cosas buenas y el bienestar social y se desarrolló con la globalización, pero creo que lo domina el mal por falta de la honesta participación social de la mayoría, que permite y no hay una lucha sin cuartel al terrorismo.

Ya he vivido los maravillosos efectos de la bondad en la globalización, y me aterra ver el dominio que el mal va adquiriendo por nuestra dejación.

Una joven venezolana con leucemia en Caracas recibió ayudas por iniciativa de unas personas grancanarias, España.

Esto debería ser lo normal... y entonces habríamos vencido al mal.

La globalización ha roto y ha hecho desaparecer las fronteras y se puede y se debe desarrollar, vivir, recibir y dar el bien, al instante, como cosa normal y natural. Pero también el mal, como el mencionado terrorismo.

Solo necesitamos la bondad por la honesta participación - de al menos la mayoría - como consecuencia de la educación recibida y aceptada y convertida en un habitatismo efectivo y activo. Un habitatismo que como la misma palabra indica nos haga vivir como verdaderos seres humanos en el hábitat adecuado que nos proporciona la naturaleza, respetando a la naturaleza y respetando al hombre, en especial su vida.

Ya no estamos solos. Está solo el que quiere, porque ya tiene a su alcance el medio de estar acompañado, al menos virtualmente. Es algo que hoy se entiende como cosa normal y natural. El móvil puede ayudar si uno no ha sido sometido y esclavisado.

La globalización ha llegado ¿Todos la estamos aprovechando?

El habitatismo afortunadamente, ya se está instalando en la sociedad.

Ahora solo le necesitamos a usted, a su familia, a sus amigos y vecinos y habremos creado la necesaria cadena de la ayuda y de la felicidad en la libertad aprovechando los medios y las vías que nos da la globalización, desarrollando la espiral de la felicidad.

El habitatismo global es el gran medio y la gran vía para desarrollar, ampliar  y repartir lo natural, como es la bondad. Nos permitirá vivir de forma natural y conservar el hábitat natural, porque el habitatismo es el medio profundamente humano de vivir y repartir la bondad, incrementar la felicidad y repartir y ampliar la libertad.

Lo natural sigue siendo, y siempre será, lo más necesario para una vida normal.

Por eso la bondad habitatista es la solución para la felicidad y la libertad natural.

¿A qué esperamos?

¿Está solo? Porque quiere.

“¡¡¡La bondad en la globalización llegó porque el habitatismo en la globalización se desarrolló!!!”

Seamos habitatistas en la globalización, y el bien imperará y se desarrollará.

La bondad en la globalización y el habitatismo en la globalización son el camino de la felicidad y la libertad para ser felices, para llegar a la santidad.










viernes, 18 de agosto de 2017

“¡¡¡QUERER ES PODER”!!!”.





 “¡¡¡QUERER ES PODER”!!!” 


La humanidad, nosotros, vivimos una era – más que una época, porque se extiende en el tiempo, y se complica y se agrava de manera progresiva -,  que no tiene visos de terminar. Me refiero al dominio del mal.

Los seres humanos somos seres sociales, y nos necesitamos los unos a los otros, sea quien sea y tenga lo que tenga. Todos nos necesitamos.

También quienes se creen fuera del grupo social, y se consideran únicos y especiales por su dinero y poder.

¿Qué es entonces lo que diferencia esta era? La deshonestidad en todas sus variadas formas y hechos, ha creado una generación, o dos – no sé cuántas –, de personas ajenas a su propia vida e historia.

En esta época la fidelidad, la honestidad y la lealtad son sumamente escasas. Solo están presentes en quienes viven de acuerdo a normas éticas, morales o religiosas (personalmente desearía que fueran la gran mayoría).

Hasta tanto no haya una mayoría honesta y participativa, no hay posibilidad de restablece la honestidad, la felicidad y la libertad.

¿Cómo resolver este gravísimo problema? Dando ejemplo, haciendo ver a los padres la necesidad imperiosa de que eduquen en valores a sus hijos,  y que lo hagan. Los creyentes rezando y haciendo sacrificios, y los no creyentes pensando y haciendo sacrificios.

Lo que ya tenemos que hacer es: empezar, y darle la mayor aceleración que nos sea posible, a mirar a nuestras conciencias, para ver qué hay dentro y preguntarnos ¿Qué estamos haciendo? ¿Qué debemos hacer? ¿A dónde vamos?  ¿Qué queremos?...

Si usted no sabe lo que tenemos que hacer, estamos en el camino certero y seguro de la autodestrucción.

Los frentes que están abiertos son: con la honestidad eliminar la corrupción; dejar de contaminar y destruir la Naturaleza para proteger a nuestro necesario hábitat natural; y fortalecer y desarrollar la solidaridad y la hermandad, la honestidad y el amor entre nosotros, para ayudar y restablecer la felicidad y la libertad.

¿Está Ud. de acuerdo? Usted me lo dirá para saber a dónde iremos a parar.

“¡¡¡Querer es poder!!!”

jueves, 17 de agosto de 2017

“CRUZARNOS EN EL CAMINO”.



La Srta. Alicia Morilla Massieu me dijo en Facebook:  Gracias a ti Luis, que te cruzaste en mi camino...

Y nos ayudas a todos... con tus escritos!



 “CRUZARNOS EN EL CAMINO”  




Esta maravillosa frase, de tanto contenido, amor y valor me impulsa a que juntos caminemos por el mismo camino en la búsqueda del bien, para repartirlo y compartirlo. Así aumentamos la felicidad que tenemos y que tratamos de repartir, además de tratar que otros se nos unan en el camino.

La dicha y la alegría que tus escritos - llenos de contenido y de un valor incalculable - me llenan el alma. Mi corazón reboza de esa necesaria paz que tanto necesitamos, y que tú nos la das a manos llenas, repletas de bondad y honestidad.

¿Cómo decirte, Alicia, lo inmensamente feliz que me haces con tus palabras y su contenido? Te has convertido en mi dilecta y admirada musa, que me inspiras para intentar caminar junto a ti en este mundo en el que tanto nos necesitamos. Muchos estamos solos por la falta de la amiga y del amigo, que juntos compartamos las dichas y las desdichas. Así encontremos la ruta que debemos seguir para juntos caminar por el mismo camino.

Alicia, has llenado mi vida de ilusión y aumentado mi responsabilidad, lo que acepto con todas sus consecuencias. Me has revalorizado el tiempo aún más del que yo creía que valía. Cómo agradecerte la dicha de tu amistad, de tus palabras y del aliento que me das, de tu cariño y del amor apasionado con el que me embargas de ilusión. Todo ello me hace tratar de seguirte para caminar junto a ti y en el mismo camino.

No dejes de seguir dando aliento e ilusión en este camino - que el mío se acerca al final - y que juntos estamos recorriendo y caminando en la misma dirección.

Tú has marcado el norte y lo sigo con pasión. Tu brújula me está marcando el camino que debo recorrer y espero y deseo lo hagamos juntos aprendiendo de tus amor a los demás, sin reparar en el tiempo ni en la distancia a recorrer en este camino de ilusión, verdad y realidad.

Gracias Alicia. Estoy en el país de las maravillas.

Tú has conseguido que mis sueños los trate de convertir en realidad, para que mis esfuerzos, trabajos y escritos sirvan para ayudar.

Mi meta ha sido, y tú la has reforzado, el buscar y luchar por encontrar el camino de la santidad para así poder ayudar.

Sueño caminar por ese camino de la santidad, que tú me has reforzado y ayudado a encontrar.

Gracias doy y seguiré dando porque nos hemos cruzado y estamos en el mismo camino y en el que quiero continuar.

Bendita y alabada seas por siempre Alicia.

miércoles, 16 de agosto de 2017

“PUREZA DE INTENCIÓN”.





 “PUREZA DE INTENCIÓN”.  


La pureza de intención está muy relacionada con los motivos que nos mueven y nos conducen por el camino que hemos elegido.

Normalmente elegimos un camino de acuerdo a nuestros valores éticos, morales o religiosos. Y lo desarrollamos según la pureza de la intención que nos mueva.

Para ser personas de pureza de intención es conveniente examinar si los motivos que mueven nuestros actos están bajo la dirección de la pureza de intención.

Los creyentes lo tenemos fácil: considerar que estamos en la presencia de Padre Dios, que nos dirige a la pureza de intención, de hacer y de decir, para sentirnos consecuentes y fieles cumplidores de esa pureza de intención.

Hay muchas causas que inhiben o deterioran la pureza de intención: los falsos respetos humanos, el adaptarse al ambiente fácil y acomodaticio de los malos hábitos, la tan cacareada y espantosa corrupción, y así hay muchos otros males que nos arrastran si nos dejamos llevar por el mal, olvidando el bien de la pureza de intención.

No debemos olvidar dos condicionantes que inhiben la pureza de intención: la cobardía o la vanagloria que podemos tener. Por creernos santos o sabiondos podemos olvidar la pureza de intención.

La bondad, la humildad, la educación, la fidelidad… nos ayuda a ser personas de buena conciencia, de buena conducta y de pureza de intención.

“Que tu mano derecha no sepa lo que hace tu izquierda”.

Debemos ser testigos y actores del bien tratando de ser, vivir y actuar con pureza de intención.

Formar la intención es el cimiento de la pureza de intención.

Hay que ser leales y fieles al momento para no caer en la cobardía o en los respetos humanos por miedo al qué dirán, o por miedo a la opinión de los demás.

El deseo de alabanza es otra gran pega y traba para vivir y actuar con pureza de intención.

La honesta participación en la libertad nos llevará y conducirá por el camino certero de la pureza de intención, y con ella nuestros actos buscarán hacer el bien y evitar el mal, y serán así merecedores de gozar del bien y ahuyentar el mal.

La pureza de intención debe ser nuestro sentimiento y el comportamiento normal para poder tener y repartir la felicidad en la libertad.

Que la pureza de intención nos lleve a vivir y repartir la bondad en el camino de la santidad.

Que la pureza de intención sea lo que nos mueve y dirige para ir camino de la santidad.

La santidad, también, se cimenta en la pureza de intención.